Consultoría de marketing y ventas · Santa Fe, para toda Argentina
Lunes a viernes de 8 a 18 h342 639-4815
Consultoría de marketing y ventas · Santa Fe, para toda Argentina
Lunes a viernes de 8 a 18 h342 639-4815
Entrenamos al equipo de recepción y admisión sobre las consultas reales de la institución. En salud la agenda es el producto: la mayor parte de lo que se pierde no se pierde en el consultorio, se pierde antes, en el mensaje que nadie contestó o en el turno que nadie confirmó.
En una clínica, el profesional es el producto y la recepción es el canal de ventas. Toda la demanda pasa por ahí: el que pregunta si atienden su obra social, el que quiere saber cuánto sale una consulta particular, el que pide turno para dentro de tres semanas y no aparece, el que pidió un presupuesto de tratamiento y nunca volvió.
Casi nadie entrena a esa persona. Se la capacita en el sistema de turnos y en las coberturas, que está bien, y se da por hecho el resto: cómo se responde un mensaje fuera de hora, qué se dice cuando la obra social no se atiende, cómo se confirma un turno para que la persona venga, qué se hace con el tratamiento que quedó presupuestado.
Nada de esto es vender de más ni empujar prácticas. Es que la persona que ya decidió atenderse llegue efectivamente a la consulta, y que la que necesita un tratamiento tenga la información para decidir. Lo demás es del profesional.
Cómo trabajamos —relevamiento, taller sobre casos propios, compromisos y revisión posterior— está en capacitación comercial.
El temario sale del relevamiento, y en salud el relevamiento mira tres cosas: cómo se responde la consulta que entra, cuánto ausentismo tiene la agenda y qué pasa con los tratamientos presupuestados que no se iniciaron.
| La consulta que entra | Por WhatsApp, por teléfono o por la ficha de Google. Quién contesta, en cuánto tiempo y qué se responde fuera del horario de atención |
| Obra social, prepaga y particular | Cómo se explica la cobertura sin convertir la respuesta en un trámite, y qué se ofrece cuando no se atiende esa cobertura |
| La agenda como recurso escaso | Qué turno se ofrece primero, cómo se completa un hueco y qué se hace con la lista de espera |
| Confirmación y ausentismo | El recordatorio que efectivamente baja el ausentismo: cuándo se manda, qué dice y qué se hace con el que no confirma |
| El turno que se cancela | Recuperar la fecha en el momento, en vez de cortar y dejar que la persona vuelva a llamar cuando se acuerde |
| Presupuesto de tratamiento | Cómo se entrega, qué información necesita la persona para decidir y quién vuelve a contactarla, cuándo |
| Recitación y controles | El paciente que tiene que volver en seis meses. Quién le avisa y con qué sistema |
| Pedido de reseñas | Uno por uno, con el nombre de la persona y en el momento adecuado. Nunca masivo, y nunca sobre resultados clínicos |
Son los dos agujeros más grandes de la mayoría de las instituciones, y ninguno de los dos se arregla con más demanda. Un turno que no se cubre es una hora de profesional que ya se pagó. Un tratamiento presupuestado que no se inicia es una decisión que quedó a medias, muchas veces porque nadie volvió a preguntar.
Los dos tienen la misma causa: nadie es dueño del seguimiento. El recordatorio se manda cuando hay tiempo, el presupuesto se entrega y se espera que la persona llame, y no queda registro de a quién habría que volver a contactar.
El trabajo empieza por medir. Cuántos turnos se pierden por semana y cuántos presupuestos quedaron abiertos el último trimestre. Con esos dos números el equipo define su propio compromiso, y a las semanas se puede ver si se movió.
Donde la agenda es compartida y la recepción coordina especialidades distintas, cada una con su propia lógica de turno.
Odontología, estética médica, kinesiología, salud mental. Donde el presupuesto y la continuidad pesan tanto como la primera consulta.
Volumen alto, turnos cortos y mucha consulta administrativa: preparación, cobertura y entrega de resultados.
No entrenamos nada que tenga que ver con la práctica clínica, ni con la indicación, ni con la comunicación de un diagnóstico. Eso es del profesional y de la institución, y no es nuestro terreno. Lo decimos en la primera reunión porque marca el alcance de todo el programa.
Lo que sí entrenamos es todo lo administrativo y conversacional que rodea a la consulta: la respuesta al mensaje, la agenda, la confirmación, el seguimiento del presupuesto y el pedido de reseñas. Es el circuito que decide si la persona llega o no llega, y es donde se pierde la mayor parte.
El formato habitual son encuentros cortos con el equipo de recepción, fuera del horario de mayor movimiento, más una revisión a las semanas. En instituciones que no pueden frenar la atención se trabaja en dos tandas. Si además hace falta que lleguen más consultas, eso se trabaja en el programa del sector, donde la ficha de Google y las reseñas son la palanca más rápida.
No, y es la primera cosa que aclaramos. Lo que se entrena es que la persona que ya decidió atenderse llegue efectivamente a la consulta, que el turno se confirme, que el presupuesto se explique con la información que hace falta para decidir y que alguien vuelva a contactar a quien quedó en el medio. Nada de lo que entrenamos toca la indicación clínica ni empuja prácticas: eso es del profesional, y entrenarlo sería impropio.
Sí. En un consultorio de una o dos personas el programa es corto y muy concreto: cómo se responde el mensaje, cómo se confirma el turno y qué se hace con el que no vino. Es donde más rápido se nota, porque no hay a quién delegar y cada turno perdido pesa proporcionalmente más.
Con un recordatorio bien hecho y con alguien a cargo. Bien hecho quiere decir con la antelación adecuada para ese tipo de turno, pidiendo una confirmación explícita, y con un plan para el que no confirma: se lo llama, y si no va, ese lugar se ofrece. La mayoría de las instituciones manda recordatorios pero no hace nada con la falta de respuesta, que es justamente la señal más útil.
Es el bloque que más se pide en este rubro. Cubre tiempo de primera respuesta, qué se contesta fuera de hora, cómo se responde una consulta de cobertura sin convertirla en un trámite, y qué información no se da por ese canal. Se entrena leyendo conversaciones reales de las últimas semanas, siempre con el consentimiento de la institución y con los datos personales cubiertos.
Los casos se trabajan con los datos personales cubiertos. Para el relevamiento nos alcanzan las conversaciones administrativas —consultas de turno, cobertura y precio— sin ninguna información clínica. Si la institución prefiere, el equipo mismo anonimiza el material antes de compartirlo, y trabajamos con eso.
No. La capacitación entrena el uso y deja escrito el criterio; la implementación de herramientas se cotiza aparte. Si en el relevamiento aparece que sin un recordatorio automático el circuito no se sostiene, lo decimos y proponemos resolverlo, pero es otro trabajo.
El formato habitual son dos o tres encuentros de unas tres horas, espaciados por una o dos semanas, más una revisión posterior. De punta a punta suelen ser cuatro a seis semanas. Lo que lo alarga es si hay que escribir desde cero los protocolos de respuesta y el circuito de confirmación.
No. La cantidad de pacientes depende de cuántas consultas lleguen, y eso es un problema de demanda, no de atención. Lo que sí se puede comprobar semanas después es si bajó el tiempo de primera respuesta, si bajó el porcentaje de turnos no cubiertos y si los presupuestos abiertos tuvieron un segundo contacto. Son tres conductas medibles y están bajo control del equipo.
Cuántos turnos quedaron sin cubrir, cuántos se cancelaron sin recuperar la fecha y cuántos presupuestos siguen abiertos sin que nadie haya vuelto a llamar. Es media hora de trabajo y ordena toda la conversación.
La reunión de encuadre no tiene costo. De ahí sale el temario, y recién después el presupuesto.
© 2026 Coverit. Santa Fe, Argentina.
Consultoría de marketing y ventas para empresas B2B y de servicios.
DIRECCIÓNDiagonal Matturo 758
S3000 Santa Fe, Argentina
TELÉFONO342 639-4815
WHATSAPP342 639-4815
HORARIOLunes a viernes de 8 a 18 h
© 2026 Coverit. Santa Fe, Argentina.
Consultoría de marketing y ventas para empresas B2B y de servicios.
Escríbenos ahora!