Consultoría de marketing y ventas · Santa Fe, para toda Argentina
Lunes a viernes de 8 a 18 h342 639-4815
Consultoría de marketing y ventas · Santa Fe, para toda Argentina
Lunes a viernes de 8 a 18 h342 639-4815
Tres trabajos contados por lo que descubrimos al mirar los números del cliente, que casi siempre es distinto de lo que venía a pedirnos. Sin nombres y sin porcentajes: hechos verificables y una lección que sirve aunque no seas del rubro.
Ninguno dice que aumentamos las ventas un tanto por ciento. Dos de los tres son de este año y no tienen serie histórica: inventar el número es el error más común del formato.
Van anonimizados, porque lo que se cuenta de un cliente lo autoriza el cliente. Anonimizado no es genérico: «una empresa del rubro agro» no dice nada; «una empresa de bioinsumos con nueve tecnologías» dice bastante y no identifica a nadie.
Una empresa argentina de bioinsumos con nueve tecnologías en el portafolio y desarrollo propio. El sitio era un catálogo ordenado como lo ordena la empresa por dentro.
Un productor no busca «biofungicida»: busca por qué no le nodula la soja. Y el asesor técnico busca el microorganismo por su nombre. Eran cuatro entradas al mismo portafolio, y el sitio ofrecía una.
Y tenían documentación técnica de cada producto sin publicar: el activo diferencial estaba en un cajón.
Reconstruimos el sitio con cuatro puertas de entrada al mismo portafolio: por solución biológica, por cultivo, por problema y por tecnología.
Lo que enseña: la arquitectura de un sitio no es un tema técnico, es una decisión comercial. Cada puerta que se abre es un segmento que antes no llegaba.
Un fabricante de maquinaria para pastas frescas —mezcladoras, laminadoras, ñoqueras, cortadoras—, de fabricación propia. Nos pidieron una web. Antes de escribir una línea, pedimos las ventas del último año.
El análisis mostró algo que no estaba en el pedido: la mayor parte de la facturación no venía de las máquinas que fabricaban, y la línea que más facturaba era la de menor margen.
Y algo más: los clientes no compraban una máquina, estaban montando una fábrica de pastas. La máquina era el final de una decisión más grande, y el sitio estaba escrito para el final.
Cambiamos el sujeto: el sitio dejó de vender máquinas y pasó a vender el negocio —cuánto cuesta montar una fábrica de pastas, si es rentable, qué habilitaciones hacen falta—.
Lo que enseña: pedir los números antes de escribir cambia el encargo. Nos pidieron una web de producto y terminamos escribiendo la estrategia comercial.
Una empresa de frenos, embragues y repuestos con taller propio que atiende a tres públicos a la vez: el particular, el mecánico y la empresa con flota. La consulta entra por cuatro canales distintos.
Tenían un activo sin usar: un volumen de reseñas varias veces superior al de su competidor más cercano.
Y el problema no era de captación. En el mes que analizamos entraron más de mil mensajes y se registraron 314 oportunidades en el CRM. El cuello de botella estaba después: cómo se clasifican y qué pasa con las que no cierran.
Ordenamos el recorrido completo en lugar de una etapa por vez: visibilidad, consulta, clasificación, respuesta, seguimiento, posventa y reseña. Cada etapa con un responsable y una medición.
Lo que enseña: más consultas no arreglan un sistema que pierde consultas. Invertir en tráfico antes de ordenar la gestión es la forma más cara de no crecer.
Se entienden mejor con el sector y el servicio al lado.
Sobre los casos y cómo los contamos.
Porque lo que se cuenta de un cliente lo autoriza el cliente, y buena parte de lo que hace útil un caso son los números internos del negocio. Preferimos describir el rubro con precisión suficiente para que se entienda el contexto, sin identificar a la empresa. Cuando un cliente autoriza figurar con nombre lo hacemos y lo aclaramos; mientras tanto, el caso vale por el hallazgo y no por el logo.
Porque dos de los tres casos son de este año y no tienen serie histórica suficiente para afirmar nada sin exagerar. Un porcentaje sin línea de base ni período comparable es decoración. Lo que publicamos son hechos verificables: cuántas páginas se publicaron, qué documentación se produjo, qué circuito quedó funcionando y qué se está midiendo hoy. Es menos vistoso y se puede comprobar.
Trabajamos con empresas de agro y bioinsumos, maquinaria para alimentos, servicio técnico automotor, inmobiliario, salud, distribución, arquitectura, recursos humanos e indumentaria. Si tu rubro no está, el método no cambia: arrancamos reconstruyendo cómo se compra en tu mercado, con más relevamiento y menos supuestos. Y si en la primera reunión no vemos cómo aportar, lo decimos en lugar de estirar el método.
Los tres siguen en curso, y es parte del punto. El de bioinsumos empezó este año con la arquitectura y el contenido; el de maquinaria llevó unos meses hasta publicar el sitio y siguió con contenidos; el de servicio técnico funciona con informe mensual y ciclo de mejora. Un sistema comercial no se termina: se sostiene y se corrige, y los que se cortan al entregar suelen perder lo ganado.
Sí, cuando el proyecto avanza y hay una propuesta concreta sobre la mesa. Preferimos no exponer a los clientes en la etapa de averiguación, pero si estás por decidir y una referencia te ayuda, consultamos y coordinamos la llamada. Es la forma de verificar lo que decimos sin publicar los números de nadie, que es el equilibrio que buscamos acá.
En los tres casos, lo que cambió el proyecto salió de datos que el cliente ya tenía.
Media hora alcanza para hacer esa lectura sobre tu empresa.

Consultoría de marketing y ventas. Conectamos la generación de demanda con la gestión comercial.
DIRECCIÓNDiagonal Matturo 758
S3000 Santa Fe, Argentina
TELÉFONO342 639-4815
WHATSAPP342 639-4815
HORARIOLunes a viernes de 8 a 18 h
© 2026 Coverit. Santa Fe, Argentina.
Consultoría de marketing y ventas para empresas B2B y de servicios.
Escríbenos ahora!