Consultoría de marketing y ventas · Santa Fe, para toda Argentina

Lunes a viernes de 8 a 18 h342 639-4815

Marketing y ventas para empresas de Rosario

En Rosario casi nadie contrata marketing por primera vez. Hay un sitio que quedó a medias, campañas que alguien encendió y un informe que nunca explicó qué pasó con las ventas. Empezamos por lo que falta: qué tiene que moverse y desde qué número se mide.

Acá el punto de partida es la segunda vuelta

La mayoría de las empresas de Rosario que nos escriben ya invirtió en marketing y no quedó conforme. Eso cambia la conversación entera: no hay que explicar para qué sirve una campaña ni por qué conviene el sitio ordenado. Falta una razón para creer que esta vez el resultado va a ser otro.

El desencanto suele tener el mismo origen: se contrató una parte del trabajo esperando el efecto de otra. Un sitio nuevo para que entren consultas, publicaciones semanales para que suene el teléfono, anuncios para empujar un producto que no se vendía. Cada proveedor cumplió y las ventas quedaron igual.

Lo evitamos empezando por el final: qué tiene que pasar en el negocio para que la inversión valga la pena, con qué indicador se va a saber y desde qué valor se mide. Si no se define en la primera reunión, tampoco se puede prometer después.

Lo que ordenamos antes de gastar un peso

Un punto de partida anotado

Cuántas consultas llegan hoy, por qué canal y cuántas terminan en operación. Sin ese registro, toda mejora posterior es una discusión de opiniones.

Alguien que mire el conjunto

Puede haber varios ejecutando. Lo que no puede pasar es que nadie revise cómo encaja el trabajo de cada uno, porque ahí se diluye el resultado.

El recorrido de la consulta

Antes de traer más, revisamos el recorrido de la que ya entra: quién la responde, en cuánto y con qué información sobre la mesa.

Qué se deja de hacer

Un plan que solo suma tareas no es un plan. También hay que apagar lo que consume horas y no mueve el indicador.

Marketing y ventas en Rosario · Lo que ordenamos antes de gastar un peso

Qué se pone por escrito y qué no se puede prometer

Quien ya se quemó pregunta por las garantías. Lo que depende de nosotros va firmado; lo que depende del buscador o de la subasta no se promete.

Va firmadoEl alcance, con las tareas enumeradas y qué queda afuera
Va firmadoLas etapas, cada una con su fecha de entrega
Va firmadoQuién ejecuta y cada cuánto tenemos reunión
Va firmadoQué se mide, desde qué valor inicial y dónde se lee
No se prometeUna posición en el buscador: la decide Google y se mueve sola
No se prometeUn porcentaje de suba de ventas: también dependen del precio y de quien atiende

Cuando la decisión pasa por tres personas

En las empresas medianas de Rosario la contratación rara vez la resuelve una sola persona. Opinan el dueño, el gerente comercial y quien lleva la comunicación, y cada uno mira otra cosa: el retorno, si lo que llega es un cliente que el equipo pueda atender, y cómo queda la marca.

Un proyecto que convence a uno solo de los tres se traba a los dos meses. Por eso las definiciones grandes se trabajan con los tres presentes, y lo que se resuelve queda escrito: qué se aprobó, quién lo aprobó y qué implica para la etapa siguiente.

Cómo se ve si está funcionando

El informe mensual sirve si con él se puede decidir algo, así que empieza por el negocio y no por el canal: qué consultas entraron, qué pasó con cada una y qué proponemos cambiar.

Un tablero lleno de gráficos de alcance no dice si el mes fue bueno. Contestamos cuántas oportunidades se abrieron, cuántas se cerraron, cuánto costó cada una y cuáles quedaron sin seguimiento.

Los primeros meses casi nunca son de campañas. Se arranca poniendo por escrito cómo se compra en el rubro, qué información falta publicada y qué recorrido hace hoy una consulta. La captación paga viene después.

Lo que miramos todos los meses

  • Consultas recibidas y por qué canal
  • Tiempo hasta la primera respuesta
  • Oportunidades abiertas y cerradas
  • Costo por consulta y por operación
  • Qué quedó sin seguimiento

Con qué tipo de empresa trabajamos acá

Industria, metalmecánica y proveedores del puerto

Venta técnica, ciclo largo

El comprador arma su lista corta con lo que encuentra publicado y recién después llama. Una página por línea, con medidas, normas y certificaciones, mueve más que cualquier campaña.

Agroexportación, acopio y servicios del agro

Pocas operaciones, mucho valor

Pocos compradores y cada consulta pesa. El trabajo pasa menos por el volumen de visitas y más por estar cuando se arma la campaña del año y sostener el vínculo entre operaciones.

Distribución, servicios profesionales y software

Competencia instalada

Rubros con competidores que trabajan bien el buscador desde hace años. El término más disputado sale caro; el cruce entre el problema concreto y el sector al que se le vende, no.

Empresas con equipo comercial propio

El marketing le entrega trabajo al vendedor

Si la venta la cierra una persona, el circuito termina en el CRM y no en el formulario. La consulta llega con origen, campaña y qué estuvo mirando, y el vendedor arranca con contexto.

Con qué se arma el trabajo

Cada frente tiene su página. Rara vez se contrata uno solo y nunca conviene abrirlos todos juntos.

Marketing y ventas en Rosario · Con qué se arma el trabajo

Preguntas frecuentes

Lo que nos preguntan las empresas de Rosario y del Gran Rosario.

La diferencia se nota en la primera reunión, no en el sexto mes. Antes de proponer nada preguntamos cuántas consultas llegan, por dónde y cuántas terminan en operación; si esos números no existen, construirlos es el primer trabajo. Recién después se define qué tiene que moverse y en cuánto tiempo, por escrito. Casi ningún proyecto falla por la ejecución: falla por arrancar sin punto de partida.

No publicamos tarifas porque el mismo trabajo cuesta distinto según de dónde se parta. Pesan cuántos frentes se abren a la vez, cuánto material hay que producir desde cero, en qué estado está el sitio y si el proyecto tiene fin o continúa todos los meses. Contanos qué entra hoy y qué querés que cambie en tres meses, y te ubicamos el rango en la primera charla.

Depende del frente por el que se empiece. Ordenar la atención de las consultas puede cambiar el número del mes siguiente. Los anuncios de búsqueda dan actividad en días y una lectura útil al mes. La ficha de Google y las opiniones empiezan a moverse cerca del segundo mes. El posicionamiento orgánico se mide en meses: sin deuda técnica, los primeros avances llegan al cuarto.

Sí, y es buena parte de lo que hacemos. Cuando el cliente puede estar en cualquier provincia, el plan lo ordena el rubro y no la ciudad: el contenido apunta al problema técnico del comprador y las campañas se segmentan por sector. La ficha conviene tenerla completa igual, porque el comprador industrial la mira antes de escribir para confirmar que la empresa opera.

No necesariamente. Hay empresas donde nos sumamos a cubrir lo que falta y quien ya está sigue con lo suyo, y otras donde se necesita alguien que coordine a todos. Las dos formas funcionan mientras esté claro quién decide qué. Lo que sí pedimos es que las cuentas de anuncios, el dominio, el sitio y los datos figuren a nombre de tu empresa.

Tres cosas, y ninguna lleva demasiado tiempo. Una persona con autoridad para aprobar textos y definiciones sin consultar a otras tres. Acceso a lo que ya existe: la cuenta de anuncios, el panel del sitio, las estadísticas y el CRM si hay. Y una hora con quien vende: ahí está qué pregunta el cliente y por qué se caen las operaciones que se caen.

Traé lo que ya intentaste

Contanos qué se hizo antes, qué se midió y qué quedó sin resolver. Con eso podemos decirte dónde estuvo el desvío.

Si lo que tenés hoy está bien encaminado y solo falta sostenerlo, también lo vas a escuchar.

Scroll al inicio